"Por millones de años la humanidad vivió justo como los animales, entonces algo pasó que desató el poder de nuestra imaginación, aprendimos a hablar y aprendimos a escuchar. Hablar nos permitió la comunicación de ideas, permitiendo a los seres humanos trabajar unidos para construir lo imposible. Los mayores logros de la humanidad han surgido al hablar y sus grandes fracasos por no hablar. No tiene por qué ser así. Nuestras mayores esperanzas podrían convertirse en realidad en el futuro, con la tecnología a nuestra disposición, las posibilidades son ilimitadas. Todo lo que necesitamos hacer es asegurarnos de continuar hablando."
Stephen Hawking.[1]
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| Carátula diseñada por Storm Thorgerson para el álbum de rock "The Division Bell" (1994) de la agrupación británica Pink Floyd. |
En variedad de culturas ancestrales, la oralidad resulta una actividad estructural para la transmisión de cultura, aprendizajes, construcción de identidad, supervivencia. Tan solo en lo que se ha denominado la cultura occidental, se le ha restado valor al poder de la palabra. Grandes volúmenes de información son transmitidos electrónicamente a través de la codificación y descodificación electrónica de imágenes, voz y datos, dando paso a grandes medios de concentración de información a modo de súper-industrias que cada día son menos, aunque con mayor poder y manipulación. La conquista de mercados y la captura de clientes, expone una serie de relatos que cada vez más se desconectan de las realidades locales y se instalan en los discursos globales de quienes detentan ese poder, a través de procesos de constitución de identidad individual y colectiva que se sincroniza con aspectos de una realidad de consumo permanente, poniendo en peligro la supervivencia de culturas ancestrales con procesos de expropiación, cooptación, deconstrucción cultural.
En Bogotá, comunidades ancestrales de origen muisca, inmersas en el caos de la urbe, resisten por conservar la oralidad como fuente principal de transmisión de
cultura e identidad, ante la proliferación de tabletas electrónicas, teléfonos móviles "inteligentes", equipos de cómputo portátiles y televisión satelital full HD. El imperio de las telecomunicaciones ha logrado instaurar una
cotidianidad de consumo voraz que ha ido sonsacando los niños y jóvenes de estas
comunidades indígenas y ha restado el valor de la oralidad en la
construcción de comunidad. El florecimiento de civilizaciones primigenias alrededor del mundo
tiene una directa relación con los procesos de comunicación entre individuos, y de cómo estos, a su vez, han constituido su
identidad, su cultura, su sistema de valores y su sociedad. La oralidad se
encuentra entre las formas más básicas y primarias de comunicación humana, de
forma que ha permitido la trasmisión de complejos constructos culturales durante
centenares de miles de años.
Entonces resulta preciso entender la oralidad inscrita en las diversas corrientes de pensamiento y su
recorrido histórico, con el objeto de ganar elementos para el análisis teórico que
permita una comprensión integral y estructurada al tiempo que múltiple y
compleja sobre la comunicación oral como actividad intersubjetiva, fundamental para la construcción de comunidades locales y globales.
[1] Hawking,
Stephen. (1993). Anuncio televisivo de Telecom Reino Unido, (fragmento usado en el tema
“Keep talking” del álbum “The Division Bell”. Pink Floyd, Londres, 1994).

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